No me gusta mostrarme, no me gusta ser vulnerable, o más bien sentir que lo soy, es algo que nos hace débiles, no me gusta la debilidad, sin embargo soy vulnerable, y a veces, soy muy débil. Es aquí, en este lugar, en cualquier bosque, me siento tan pequeña, tan vulnerable, tan sola, que me siento débil frente a tal magnitud. Bosques, verdes, interminables, a veces fríos pero tan enormemente cálidos que me siento tan feliz y plena que me gusta verlo y recordarlo. Ellos tan repletos de vida, tan altos, tan grandes, tan perfectos, tan bellos; también me siento acompañada, rodeada de su magnífica y perfecta vida. Aquí soy feliz, pero ahí, lo son aún más.

Sea como sea, cualquier cosa, la manera en la que cuentes tu historia, NO TENGAS MIEDO, CUÉNTALA. 

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Reflexiones